Cómo llevar el carrito en el transporte público

Aunque los carritos bebé no tienen mucha complicación a la hora de manejarlos, ya que están diseñados para ser lo más cómodos posibles, sí que es cierto que en el día a día nos podemos encontrar situaciones donde las cosas se pueden llegar a complicar un poco. Por eso en el artículo de hoy te vamos a ayudar con este tema.

Aunque para los padres experimentados estas acciones se conviertan en rutina, para los primerizos puede ser todo un desafío. No todos los carritos tienen las mismas posibilidades, ya que no todos permiten que se recojan fácilmente y muchos ocupan casi tanto espacio como antes de ser recogidos.

Una marca que se preocupa mucho por estos detalles de Rocking Baby, con el modelo RB2 facilitan mucho la tarea del plegado del carrito, ya que con un solo click permiten que el carrito se convierta en una silla de paseo. También facilitan el movimiento dentro de un transporte público con su barra reversible, pero sin duda lo más impresionante es el poco espacio que ocupa plegado, quedando solo a la altura de las rodillas.

Un primer detalle a la hora de subirse al transporte público son los escalones, ya que muchas veces tendremos que estar pendientes de los frenos de las ruedas para que no se nos escurra el carrito al subirlo en caso de que sea necesario. También es muy importante conocer si existe alguna facilidad en el transporte público con accesibilidad para carritos.

Por ejemplo, el metro suele tener unas puertas de acceso con una anchura mayor precisamente para carritos de bebé o gente que viaja con equipajes voluminosos. También en muchos metros existen rampas en el andén para facilitar la subida del carrito, y los últimos o los primeros vagones suelen disponer de menos asientos y más espacio para que los carritos puedan acomodarse.

Algo similar pasa con los autobuses, ya que si llevas un carrito no será necesario que entres por la puerta principal, y podrás acceder directamente por la trasera. La gran mayoría de buses incluyen un espacio especial para que llevemos el carrito con nuestro niño sin mayor dificultad. Pasa lo mismo en los trenes cercanías, que disponen de vagones especiales con más espacio para estas mismas tareas.

Si en el transporte público no tenemos suerte y nos toca lidiar con un espacio reducido, podemos optar por plegar el carrito y situarnos pegados a la pared más cercana, o si es un trayecto largo sentarnos y dejarlo en el pasillo a una distancia segura de nosotros, siempre y cuando tengamos a nuestros niños seguros en brazos.

La parte positiva de estas situaciones es que normalmente la gente suele ser amable y comportarse ayudando y facilitando el transporte de nuestro carrito, algo de lo que siempre tenemos que estar agradecidos.

Si vas a tener que desplazarte habitualmente con tu hijo en transporte público, existen sillas preparadas para este tipo de situaciones como la Pocket 2, que tienen unas dimensiones reducidas para sin renunciar a la comodidad para tu bebé, y que facilitan el plegado de la silla y su fácil transporte.


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